Hoy me acorde de Germán al escuchar una canción pop. Recordé que el día en que dijo que ya no le interesaba me dijo también algo como “yo me deshago de lo que me causa dolor”, es decir, yo llegue a causarle dolor y es por eso que se desasía de mí. Nunca fue mi intención producirle dolor muy al contrario pensaba que él me causaría dolor a mí. Hasta ahora puedo entender algo de sus palabras, o por lo menos interpretar el significado que le daba.
Fue extraño sentir la melancolía sobre mí al escuchar una canción pop que provenía de un automóvil estacionado, era un sentimiento de soledad y tristeza, un deseo por estar abrazado a Metroflik. Y es que tiempo antes de que esto ocurriera lo encontré en el Cine Porno al que estoy acudiendo con frecuencia, ahí lo abrace, le comente que desde hace tiempo tenía ganas de volver a verlo. Evidentemente era verdad, en algunas ocasiones pienso en él porque cuando lo conocí me trato muy bien.
A Metroflik lo conocí hace como un año y medio en el cine porno después de terminar “la relación” con Germán. En aquel tiempo yo comencé a ir de manera frecuente porque me sentía sólo, incomprendido, triste y veía en ese lugar un ambiente adecuada para estar. No tenía amigos, parientes o algo parecido quien quisiera escucharme. Recuerdo que aquella tarde yo estaba recargado sobre la pared del cine porno cuando Metroflik me abordo; lo que me atrajo de él fue su playera de Lacrimosa, la complexión atlética y su corte de cabello tipo militar. Imagine que era un chavo rockeron pero no era así
Metroflick es un hombre de unos 44 años de edad, quien después de haber eyaculado en dos ocasiones consecutivas, por fajármelo, me llevo a su casa. Al principio no estaba muy convencido pero después de insistirle y mostrarle mi credencial de estudiante accedió. Yo no quería estar solo y Metroflick me acompaño, además de llevarme a su casa escucho mis tristeza amorosa y familiar, me dio hospedaje, plancho una playera para mí, me preparo un desayuno y estuvimos en contacto por un par de semanas antes de que terminara el 2009.
No es la primera vez que lo veo en el cine porno pero en esta ocasión le hable, abrace y le di las gracias por haberme dado las atenciones de hace un año. Me agrado conversar con él, sintiéndome tan cómodo sobre sus hombros. No estoy enamorado de él sin embargo sentir su cuerpo, escuchar su voz, fue agradable. No creo que nos volvamos a ver pues nuestro círculo parece estar cerrado.
Él me trato bien sin pedirme sexo, es por eso que lo aprecio. Es de las pocas personas que podrían considerarse valiosas dentro del ambiente gay del Cine Porno ya que la mayoría son insensibles. Y por su trato sensible con mi persona añore sentirlo, verlo, olerlo, abrazarlo mientras escuchaba la canción pop en la calle y es probable que esa misma sensación fuera la que sentía Germán por mí cuando intentábamos andar. Yo creo haberme portado bien con él, provocando en él la necesidad de verme pero como yo andaba en la escuela no podía satisfacer esa necesidad dando como resultado su dolor.
Sentir el vacio de hoy fue una experiencia no deseada que no quiero repetir es por ello que me propongo no regresar al Cine Porno por varios meses (12 por lo menos). No es que este mal ir a esos lugares pero entregar el alma a cualquier desconocidos no es garantía de que ellas puedan cuidarla. Procuraré controlar más mi soledad.
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